Mayo ha traído el calor sofocante. Hasta Madrid adopta la humedad de Barcelona, ni que decir la oficina de CINE365. Pero poco importa, aquí trabajamos a destajo haga calor, frío o lluevan más ranas que en Magnolia (o peces en la versión de Lee Tamahori del K.Dick de Next; sí, me refiero al director que encontraron travestido ofreciendo servicios sexuales). Únicamente hay crisis cuando falla el aire acondicionado de última generación: un ventilador con cintas blancas atadas en los radios.
Ahora mismo estamos en pleno trajín pre-Cannes. Las maletas han sustituido a los ordenadores encima de las mesas. Ropa, utensilios para el aseo, libros de Gilles-Deleuze y Fernández Porta, mp3/iPod con lo último de Deneuve, Elodio y los seres queridos, La estrella de Jesús, Triángulo de amor bizarro, Tachenko y, sobretodo, El Guincho, portátiles de todos los tamaños, discos duros externos con las filmografías completas de Philippe Garrel, Erick Kho y Paolo Sorrentino, revistas porno, el maletín de Sherlock Holmes, botellas de Lagavulin, libreta escolar a cuadros con tapa blanda, boli (indiferente marca), cremas solares, diccionarios español-francés y un rico surtido de fármacos: antihestamínicos, antidepresivos, paracetamol, estimulantes y tranquilizantes, ampollas contra la calvicie, crema hidratante y tonificante, tiritas, yodo, enjuague bucal.
El debate intelectual ha subido de nivel. Ahora para hablar de cine subimos al terrado. Allí debatimos sobre quién es mayor, si Luc o Jean-Pierre (Dardenne); quién ganaría en una lucha a cuchillo, si los Coen o los Taviani; si irá o no Andrés Pajares a presentar su obra sobre Kafka, Hunter S.Thompson y Fritz Zorn; qué ha sido de Laetitia Casta; etcétera. Las porras por quién va a ganar están claramente decantadas, aquí va el porcentaje: 74% Clint Eastwood, 22% Jia Zangke, 3% Albert Serra (que no va a competición pero tenemos algún que otro ultra) y 1% Vicente Aranda (que tampoco va y… bueno, no hay explicación).
Así que el próximo post ya será en la costa francesa, comentando diariamente la actualidad festivalera. Vale aclarar algo, el corresponsal únicamente va a Cannes para ver la última de Indiana Jones, le da absolutamente igual el resto ya sea filipino, chino, alemán o español (ay no, que no hay cine español en la Sección Oficial a Concurso; qué raro, con el gran cine que se hace por aquí). Si es que, en el fondo, no te puedes fiar ni de los franceses. Vete tú a saber.





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